Mitos y leyendas sobre protección solar.

Hasta el cuarenta de Mayo no te quites el sayo, seguro que has escuchado más de una vez esta frase que hace referencia a las temperaturas y al tiempo cambiante de la primavera. Existen muchos refranes en nuestro idioma, pero también es habitual encontrar mitos, leyendas o falsas creencias sobre determinados aspectos de nuestra salud que muchas veces son poco acertadas y nos pueden llegar a causar más de una molestia.

Este es el caso de la protección solar. Es frecuente escuchar opiniones sobre su aplicación, su eficacia, etc. Estas son algunas de las falsas creencias más escuchadas.

1.- Si utilizo fotoprotección mi piel no cogerá color.

Es una falsa creencia. Siempre es recomendable utilizar una crema solar y empezar con baños de sol moderados evitando de esta manera las habituales quemaduras de piel.

2.- La sombrilla me protege del sol.

Es cierto que bajo la sombra de la sombrilla encontramos una mayor protección, pero dependiendo del tipo de sombrilla que utilicemos los rayos solares penetrarán más o menos por lo que no tendremos una protección total.

3.- Si está nublado no es necesario utilizar protección solar.

Otro mito que debemos desmentir, aunque esté nublado los rayos ultravioleta siguen llegando a nuestra piel.

No olvides tu protección.

4.- Tengo la piel oscura por lo que no necesito protección.

Todas las personas deben utilizar protector solar adecuado a su tipo de piel. Es cierto que las pieles oscuras tienen una mayor cantidad de melanina por lo tanto suelen utilizar un factor de protección menor.

5.- Un factor de protección solar alto protege más que uno bajo.

Tal como hemos visto en el punto anterior cada tipo de piel necesita un tipo de protección.

El factor de protección solar nos indica el tiempo que aumenta la capacidad de defensa de la piel antes de llegar a quemarse.
Como ejemplo, una persona de piel clara que normalmente empieza a quemarse después de diez minutos al sol, tardaría 15 veces ese tiempo con un FPS 15 (150 minutos o 2,5 horas)

6.- Si tomo el sol a ratos no me quemo.

La radiación ultravioleta se va acumulando en nuestro cuerpo, por lo que la piel tiene memoria.

7.- El protector del año pasado sigue teniendo el mismo efecto.

Cada protector tiene su fecha de caducidad y su tiempo de efectividad una vez abierto, por lo que es recomendable consultar al farmacéutico.

8.- Solo debo usarlo cuando voy a la playa o a la piscina.

Los rayos de sol no entienden de espacios por lo que estás expuesto a ellos en cualquier sitio, aunque cierto es que en playa hay una mayor exposición.  Es recomendable utilizar protección solar siempre que vayas a estar al aire libre y especialmente en las horas centrales del día.

9.- Con una sola aplicación estoy protegido.

La crema solar, aunque no te bañes, va perdiendo efectividad  por lo que es recomendable realizar una aplicación pasadas  2 ó 3 horas.

 

En la Farmacia La Tauleta de Alfafar te aportamos consejos profesionales sobre la utilización de los protectores solares y te ayudamos a elegir el más adecuado para tu tipo de piel.

¡Te esperamos! Tu piel te lo agradecerá.

 

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